jueves, 28 de mayo de 2009

Los rostros del Mal

La desgraciada sucesión de casos truculentos que nos sobresaltan (Sevilla, Alfaz del Pi) junto a mi anterior post sobre los asesinatos difusos y las neurosis colectivas me han llevado a recordar el extraño caso de la desaparicion de la niña Madeleine McCain sobre cuyos detalles no pienso extenderme ni un solo minuto. La sucesión de sospechas, teorías, contrateorías, intoxicaciones, campañas de RR.PP, han convertido este caso en un rompecabezas indescifrable para cualquiera . Posiblemente hubo un momento en las 2 semanas posteriores a la desaparición de la niña que la policia portuguesa tuvo la oportunidad de resolver este caso de una forma profesional, pasado ese tiempo la verdad se sumerge en un fango muy dificil de rescatar y donde las pruebas acaban siendo sepultadas hasta llegar solo a servir para apuntalar los cimientos de un circo . Otro claro ejemplo de este insondable espesor es el caso de Marta del Castillo que aún teniendo localizados a los presuntos asesinos se sigue sin poder aclarar donde está el cuerpo de la víctima . El tiempo siempre corre en contra de la reconstrucción de la realidad.

Si hace poco comentabamos que las ciudades pueden crear asesinos ficticios, evidentemente también pueden crear sospechosos imaginarios. Nunca olvidaré hace muchos años cuando en el programa Quien sabe Donde (Que a mi siempre me fascinó) se desató una euforia colectiva ante la avalancha de llamadas con avistamientos de tres niñas que habían desaparecido. De hecho , el programa acabó casi dando a aquellas niñas por localizadas en alguna población de Andalucia. Aquellas jóvenes no eran otras que las tristemente famosas niñas de Alcasser. Desde aquel día, mi fe en la percepción humana individual y colectiva desapareció para siempre.


No sé si los siniestros retratos robots entrarán en la misma categoria de alucinaciones colectivas, pero estos bocetos que han circulado en la investigación me han fascinado e inquietado al mismo tiempo y no precisamente por su utilidad para el esclarecimiento del crimen, sino más bien como retrato robot de nuestro imaginario colectivo y las representaciones arquetípicas del Mal. Ojalá éste siempre fuera tan inequivocamente reconocible.

5 comentarios:

alacanti dijo...

articulazo, señor!

Elkiko dijo...

Pues sí, muy bien escrito y estructurado...

storka dijo...

y por fin sin politica!

oye, el primero es ron howard no?

el segundo no lo tengo claro...¿wolverine?

Paolo2000 dijo...

La hiperbola se vuelve contra mí !!!

Y lo de la politica, Storka, eso es que no ha sabido usted leer entre lineas, creo que dejo meridianamente claro que la culpa de todo lo que menciono es de ZP o de Trillo, es que ya me lio...

alacanti dijo...

seguramente de ZP, qué carajo!