lunes, 12 de julio de 2010

To Look or not to Look: The Pixies



Hoy voy a daros la brasa con Pixies pero no con su sobreanalizada trayectoria musical sino con una faceta no tan comentada pero que en mi ecosistema de adolescente de instituto fue verdaderamente revolucionaria: sus pintas.


La década de los 80 con el advenimiento del videoclip y la MTV como canal de distribución musical por excelencia reforzó la componente visual de los grupos pop que ya estaba presente desde que los Beatles agitaron sus melenas ( O Elvis y sus caderas ) en el show de Ed Sullivan en una incipiente televisiva américa . La década para muchos ominosa nos trajo unos grupos de rock donde se imponían looks y estéticas agresivas que no diferían mucho del punk o del glam en su espectacularidad pero que repetidas en prime time en televisión consolidaron una cultura visual mucho más presente. El mayor valedor de dicho paradigma sería Guns and Roses que aparte de unos trallazos de discos, eran capaces de proyectar una imagen de peligro y exceso. No bastaba sonar fuerte, había que tener un look apabullante y temerario.


Y entonces a tus manos llega en forma de cinta grabada un disco de un desconocido grupo llamado Pixies donde se conjugan unas guitarras de surf rock enloquecido con aullidos sobrenaturales todo ello en un formato de retorcidas canciones pop. Pixies nunca llegaría a ser un grupo masivo -- aunque el megaexito de Nirvana amargamente les reivindicara a posteriori-- pero si que gozarían en toda Europa y Estados Unidos de un amplio reconocimiento y un apasionado fandom juvenil.


Nunca olvidaré la primera vez que vi una foto de los Pixies. Aquella imagen supuso un shock mayor que cualquier calculada imagen de Marilyn Manson, Rammstein o Slipknot haciendo el canelo frente a una camara. Detrás del asalto y la trasgresión sonora de los Pixies había 3 chicos y 1 chica anodinamente vestidos con sus jeans y camisas. El cantante tenía ya una notoria propensión al sobrepeso y a la alopecia, la bajista era pura candidez e inteligencia y los otros dos colegas eran la pura expresión del desapercibimiento.


El look anónimo de los Pixies supondría cierta victoria à la "Revancha de los Novatos". Como adolescente uno podía quedarse intimidado frente a los megalooks de sus estrellas favoritas pero entonces aparecía el Señor Black Francis con sus pintas de extraviado estudiante de intercambio transformado en un puto Banshee sin recurrir ni a disfraces ni calaveras ni peinados imposibles. Aquellos eran unos tipos normales, no semi-dioses de la MTV, que se pasaron por el forro de los cojones todos los convencionalismos de la imagen rockista. Este aspecto no era patrimonio exclusivo de Pixies sino que era más bién el look default del indie rock americano: Dinosaur Jr, Sonic Youth, Husker Du, etc... pero para un joven español de principios de los 90 fueron los Pixies quienes establecieron el standard y quienes nos liberaron de la ominipresente sombra de los Axl Rose o los Robert Smith.


Su no-look dejará durante todos los 90´s un legado donde predominaría cierta tendencia por reducir las estridencias y mostrar autenticidad. Esto degeneraría finalmente en el "grunge" que cínicamente supo reciclar este aspecto "4real" en un cínico y calculadísimo look desaliñado que acabaría hasta en las pasarelas pero esa ya es otra desafortunada historia.

2 comentarios:

Carles dijo...

H E Y

Que grans... i en el 2009 seguien immensos

http://www.youtube.com/watch?v=oC_2Z9r1hVc&feature=related

Paolo2000 dijo...

Y en el 2010 que tocaron este año en el Primavera Sound y yo me lo perdí...

:___(