Cito a Ignacio Escolar:
"Lo que busca esta reforma laboral es forzar una rebaja generalizada de los salarios. Es el gran plan del Gobierno, convencido de que la única salida de la crisis pasa por una devaluación de los trabajadores, de nuestros derechos y del Estado del bienestar ahora que ya no tenemos una peseta que devaluar."
Como parece que vamos a echar la toalla de intentar competir por productividad, especialización o I + D , y como tampoco podemos salirnos del Euro (Sigo pensando que plantear una salida desordenada del Euro al medio y largo plazo no es nada descabellado) , el Gobierno ha decidido aumentar nuestra competitividad vía reducción de nuestros salarios pero no sólo de los nuevos contratos, sino incluso de los ya existentes. Una estocada más a nuestra demanda interna.
Con la nueva reforma, se intenta descolgar convenios, tribunales y normativa de la negociación laboral. Desde la óptica neoliberal, este es el escenario ideal donde trabajador, según su valía y capacidad, pactará con el empresario que le remunerará de acuerdo a la productividad que le produce. Paparruchas. Todos sabemos que el combate es desigual. Con la moral del trabajador por los suelos, una tasa del 22 % de desempleo y la tradicional irresponsabilidad del empresario podemos ya adelantar que va a suponer la depauperización de una ya maltrechos asalariados. Pero no se preocupen que en este nuevo escenario de libertad empresarial, dentro de poco nos saldrán con el cuento que todos podremos convertirnos en empresarios, en colosales personajes de Ayn Rand que con su voluntad y creatividad moldean la realidad que nos envuelve.












