jueves, 3 de septiembre de 2009

Entre copas ( y etiquetas )


Una conversación con Don Nadie ha venido a confirmar mis sospechas sobre un fenómeno curioso: la decadencia del vino de Rioja. Decadencia a nivel imagen y posicionamiento, no referida a la calidad de sus caldos que, sin ser un experto, entiendo que sigue siendo la misma, pero una agresiva política comercial y una sobreexposición de la Denominación de Origen les está llevando a un deterioro de su prestigio. Don Nadie señalaba a El Coto y similares como principales culpables de haber vulgarizado lo que antés era sinónimo de buen gusto y distinción.

Una de las primeras lecciones con la que nos daban la chapa en Sociología venía a decir que cualquier situación definida socialmente, aunque fuera bajo premisas falsas, sus consecuencias eran reales. El famoso Teorema de Merton que acabo de descubrir que se llama de Thomas. Aplicado a este caso, la moraleja es evidente: si se empieza a extender la idea de que los vinos de Rioja están en declive, independientemente de cosechas y paladares, es que realmente lo están o lo van a estar

Los caprichos y percepciones de los consumidores son complejos e inescrutables. A todos nos gusta alardear de tener un criterio propio y autónomo pero lo cierto es que nuestras percepciones estan sujetas a criterios intersubjetivos construidos socialmente. Podremos guardar mas o menos distancia con ellos pero existen y son referencias inevitables. Los actos de consumo constituyen un lenguaje y semiótica. Cuando uno compra un coche, pide un vino, etc... esta emitiendo un mensaje de forma consciente, o no, que se contextualiza y evalua socialmente.

Posiblemente, y hablo desde el total desconocimiento, el auge del vino de Rioja fue también un ejemplo de buen marketing regional que se aupó y alojó en la mente de los consumidores sin tener unas cualidades nitidamente superiores a sus competidores. Vamos, que se puso de moda. Yo tampoco me preocuparía mucho por el futuro del vino de rioja, su cuota de mercado parece bien asentada, pero ya saben la próxima vez que se pida vino en un restaurante, si su elección es Rioja quizás ya no esté en contacto con lo sublime. Y no se olvide del inefable comentario : "Los vinos de Rioja ya no son lo que eran " para acto seguido, lanzarse sobre alguna botella de la nueva D.O. rabiosamente de moda. ¿ Somontano ? ¿ Jumilla ? ¿ Priorato ? "donde están haciendo muy buenos caldos"

1 comentario:

Enrique dijo...

IN-DIG-NA-DO me ha dejado este post... La gran teoria del "becoming mainstream"!!!!!

Ya te pillaré yo! Qué será lo siguiente? Que hay cavas que pueden llegar a hacer sombra a un buen champange?